Con tanta pasta, Maikol ha invertido en una máquina del tiempo y ha regresado a la época de los faraones.
Desde luego esto da para hacer un guión de Hollywood. No estaría mal para relanzar un poco la carrera de Michael Jackson. Imaginaros a los pobres egipcios, allí a las orillas del Nilo, tan entretenidos levantando las pirámides y templos varios, cuando de repente tienen una aparición. Nosotros que hemos llegado a acostumbrarnos al rey del pop con todos sus cambios de imagen, y aún así todavía nos resulta incomodo contemplar su deteriorado rostro, pues los adoradores de Ra debieron flipar. Por suerte tuvieron los suficientes escrúpulos para tallar su tez, que quedó más morena en piedra, y dejar una reliquia para la posteridad.
Maikol, que tenía pensado llevarse consigo este busto junto con una placa que dijera "recuerdo de mis vacaciones en el Antiguo Egipto", decidió con su inagotable bondad característica cedérsela a sus creadores, con la esperanza de que le erigieran un templo. Vaya a ser que no fue así, pero aún así Maikol en honor a aquella visita se curró el videoclip de Remember the Time, aportando ideas propias sacadas de aquel viaje.
Elvis no tuvo tanta suerte, murió sin ni siquiera haber visto Regreso al Futuro. Achacaremos entonces a la casualidad el parecido con esta escultura romana del siglo II, encontrada en un sarcófago. De haberse encontrado hace 31 años (el rey murió el 16 de Agosto de 1977), Elvis podía haberse enterrado con ella para que generaciones futuras al hacer excavaciones supieran a quien pertenecía la tumba.
Venga Lennon, tu que eres más popular que Jesucristo, sólo te queda a ti darte un paseo por el tiempo.