Culebrones veraniegos en el mercado de fichajes hubo varios, pero el de Robinho ha tenido el final más inesperado.
El pasado lunes a las 0.00 finalizaba el plazo para hacer fichajes en la liga de fútbol (rebautizada como liga BBVA). Y ya era hora, porque mira que ha resultado cansino el tema Robinho. Que si primero es moneda de cambio con Cristiana Ronaldo, que si ahora me quiero ir al Chelsea (donde le daban buena panoja), que si el presi dice que no se mueve (vaya, Calderón ha errado en una predicción...), y así hasta que se cumplió el plazo.
Hasta ese momento se sabía que el bueno de Robson de Souza quería marcharse al Chelsea, ya que, atención, quería ser el mejor jugador del mundo. Si esa era su pretexto, y no los 6 millones que cobraría por temporada, lo llevaba claro. ¿No es más fácil ser número uno en el Real Madrid que en el Chelsea? Bueno, se puede debatir, pero el caso que ni uno ni otro. Han llegado los magnates del Manchester (City, no confundir con el United de Cristiano) y han puesto los petrodólares sobre la mesa. Fin de la historia.
Da que pensar, porque ahora que nos habíamos acostumbrado a Abramovich y su equipo hecho a base de talonario, llegan unos árabes, tres veces más ricos que el ruso, y amenazan con reventar el mercado futbolístico. En un año en que se han hecho pocos fichajes, en el último suspiro llegan estos jeques dispuestos a hacer el mejor equipo dólar a dólar. Incluso se habló que ponían el doble de lo ofrecido el Real Madrid por Cristiano Ronaldo. Así que agarraos, que cuando se reabra el período de fichajes ya tenemos diversión.
Mientras tanto el pequeño Robinho se ha quedado sin ir al Chelsea, y desde Brasil lamenta que el hecho de que los londinenses vendieran su camiseta en internet cuando no se había firmado nada, influyó negativamente en las negociaciones. Lo que a partir de ahora se conocerá como "vender la camiseta de Robson antes de haberlo fichado". Por lo menos jugará en la liga inglesa, donde por lástima no se enfrentará a un viejo conocido, Thomas Gravesen, que hasta ahora militaba en el Everton.
Esperemos que la liga española no eche de menos al que parece un eterno aspirante a crack. Parece que este año el llamado jugador más valioso del torneo tendrá acento argentino (Messi, Agüero, Higuaín...). Y como a Robinho no quiero darle más bombo, pongo mejor un vídeo memorable de Gravesen en el Madrid (toma giro argumental).