Celebración mundial ante una de las citas más esperadas del nuevo siglo: Bush se larga por fin.
Mira que parecía que no llegaría el día, pero el peor presidente americano que hayamos conocido levanta su culo de la poltrona y se marcha. Ya que lo nuestro es buscarle la parte divertida a las historias, démosle una despedida simpática. Y si no nos reímos, ¿qué hacemos...?