Es la película que parte con ventaja para convertirse en la vencedora de la próxima gala de los Oscar, teniendo en cuenta los éxitos de crítica y premios que ha ido cosechando hasta la fecha. Pero eso puede ser un handicap a la hora de disfrutarla, ya que te esperas una maravilla, y sólo se queda en una gran película.
He de decir que la película me gustó, pero como suelo hacer, no puedo menos que sacar lo malo que veo, hay que generar. Danny Boyle hace un espléndido trabajo, y ya ha sido premiado en varias ceremonias. Pero hay algo que no me convence, no creo que el resultado final fuera el que buscaba. Para empezar porque me desconcierta lo que busca, si reflejar la situación de pobreza y corrupción en la India, si relatar una fábula del niño cuyo destino premia a su perseverancia, si es una historia de amor convencional... o todo junto.
La obligación de rodar en la India también ha condicionado la forma de rodar, teniendo que echar mano de una co-directora local. Y claro, si se rueda allí, hay que respetar el estilo Bollywood, bailecito final incluído. En este aspecto tambien he detectado cierta limitación por parte del director, pero vamos, tampoco le voy a poner todo negativo, seguramente se alce con el Oscar, y no lo desmerece. Es sólo que me quede con ganas de que me conmoviera más, pero entre mafias, amores fugaces, concursos con preguntas finales de parvulario, pues no me llegué a creer la historia, que había comenzado brillantemente.
Tiene la mayor parte de las papeletas, la carrera de premios hasta ahora le avalan. Puede que Benjamin Button tenga el favor del público, pero ya sabemos como se las gastan los académicos.
Aunque la película nos la vendan como nominada a diez oscar, en realidad esta doble candidatura le da opción a ganar nueve como mucho. Tendría que oir las canciones para opinar.
A mí me parece una fabula bien ligerita que no refleja nada. El escenario-contexto se presenta como algo totalmente secundario en favor de la chorri-historia lo cual hace que no conciencie ni conmueva un carajo. Y, como bien dices, el estilo bollywoodiense me parece de auténtico chiste.